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Descendiendo en el viaje al centro

 Avanzada la tarde seguimos descendiendo. Hay que ser muy precavida al descender por toboganes de arcilla firme -o por lo menos quienes eligen esa opción-. Al lado corren unas ruinosas escaleras de madera que me causan menos confianza que descender a rappel.

Hay dos curvas pronunciadas que no pudieron avanzar al lado de los escalones: tuberías profundas para extraer el escaso petróleo de la zona estorbaban. Esta razón fue la que me permitió encontrar diversión en medio de la oscuridad del subsuelo.
La curva toboganera me llevó por una zona de falsas piedras preciosas en el techo ¿las habrán puesto a propósito, figurando una constelación para admirar sólo con lámparas de minero? Nah, creo más bien que es una disposición de falso oro. 



Mientras observaba el manto que me cubría, creí ver algo extraño ¿una serpiente o una persona sacrificada? Quise detenerme pero llevaba demasiada velocidad,  sólo la fotografía mental de luz se quedó en mis ojos.
Una hora después, al encontrar con el resto del equipo -team tobogán y team escaleras-, comenté lo que había visto
... acaso algún embrujo? Muñeco tipo vudú? 

La conclusión general fue que mi mascarilla no estaba ajustada correctamente,  y que eso ocasionó que respirara más gas del agua necesitaba en ese nivel de subsuelo.

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